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¿QUÉ ES LA HEROÍNA?

La heroína se desarrolló en unos laboratorios
farmacéuticos alemanes a finales del siglo XIX como un
sustituto "no adictivo" de la morfina.
Esta droga se fabrica a partir de las amapolas. Se extrae el
opio, lechoso y similar a la savia, de la vaina de la flor y
se usa para producir morfina, que luego se destila adicionalmente
y se refina hacia diferentes formas de heroína.
 
En su forma más pura, la heroína es un fino polvo,
más o menos granulado y de color blanco. También
puede ser rosado, gris, marrón o negro. Su matiz depende
de la pureza de la droga y de qué aditivos se hayan usado
para cortarla, como azúcar, cafeína u otras sustancias.
La heroína se puede inyectar (el método de uso
más fuerte y peligroso), fumar o esnifar. La primera
vez que se usa, la droga crea una sensación de estar
colocado. 

Una persona puede sentirse extrovertida, capaz de comunicar
fácilmente con otros y puede experimentar una sensación
de mayor rendimiento sexual; pero no por mucho tiempo.

La heroína es fuertemente adictiva y el dejar de consumirla
o retirarse del consumo, es extremadamente dolorosa. Esta droga
destruye rápidamente el sistema inmunológico,
y con el tiempo le deja a uno enfermizo, demacrado y finalmente,
muerto.

UNA PESADILLA LLAMADA HEROÍNA

AVISO: Incluso una sola dosis puede convertir
a una persona en un drogadicto. Algunos de los efectos de la
heroína sobre una persona son: El "subidón"
inicial, que busca el que la consume, dura únicamente
unos pocos segundos. Después de eso necesita cantidades
cada vez mayores de la droga simplemente para sentirse "normal".
El dolor físico y los sufrimientos mentales aumentan
a medida que el que la consume se hace más y más
adicto. La reducción de la producción de hormonas
en el cuerpo reduce la tolerancia al dolor del individuo y hace
que necesite más y más droga.

ALGUNOS EFECTOS ADICIONALES DE LA HEROÍNA SON:
- Dientes estropeados.
- Inflamación de las encías.
- Ronquera.
- Capacidad visual disminuida.
- Contracción de las pupilas.
- Pérdida de memoria y de rendimiento.
- Introversión.
- Depresión.
- Pústulas en la cara.
- Nauseas.
- Pérdida de apetito.
- Insomnio o sonambulismo.
- Paranoia.
- Vómitos.
- Dificultades digestivas.
- Estreñimiento.
- Capacidad sexual reducida e impotencia a largo plazo en
los hombres.
- Trastornos menstruales en las mujeres.
- Incapacidad de alcanzar el orgasmo (mujeres y hombres).
- Sudor frío.
- Picores.
- Debilitación del sistema inmunológico.
- Coma.
- Enfermedades respiratorias.
- Parálisis (paresis).
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LA NUEVA CARA DE LA HEROÍNA

La imagen de un apático joven adicto a la heroína
tirado en un mugriento callejón oscuro se ha quedado
obsoleta. Hoy en día el joven adicto podría tener
12 años, jugar a los videojuegos y disfrutar de la música
de su generación. Podría parecer ir aseado, a
la moda y no llevar ninguna de las huellas comunes del uso de
la heroína, como marcas de aguja en su brazo.

Dado que está disponible en diversas formas que son más
sencillas de consumir y más asequibles, hoy en día
la heroína es más tentadora que nunca. Un joven
que se lo pensaría dos veces antes de clavarse una aguja
en el brazo, puede fácilmente pensar en fumar o esnifar
la misma droga. Pero esto da una falsa confianza y puede dar
la idea de que hay menos riesgo. La verdad es que la heroína
en todas sus formas es adictiva.

La imagen de la heroína como "de moda" - una
imagen vendida por traficantes y usuarios de drogas- también
aumenta el consumo. ¿El resultado? El número de
adolescentes en América que han ingresado en urgencias
en los hospitales después de fumar o inhalar heroína
aumentó un 200% desde 1991 hasta 1996.

UN REGALO ENVENENADO.

El planteamiento de suministrar a los adictos a la heroína
dosis de forma gratuita y "controlada" no es mas que
un planteamiento o deseo de solucionar un problema. No obstante,
esta costosa "solución" no hace nada por resolver
el problema de la adicción. El sentido común te
dice que no puedes ayudar a un alcohólico con un suministro
continuo de bebidas gratuitas. Entonces, ¿cómo
un enfoque similar podría ayudar a los drogadictos?.

LOS ORÍGENES DE LA HEROÍNA

La heroína la fabricó inicialmente en
1898 por una compañía farmacéutica Alemana.
Después se promocionó como tratamiento para la
tuberculosis y como remedio para la adicción a la morfina.
El nombre heroína viene de la palabra griega "heros",
que significa héroe o luchador (medio Dios, medio hombre),
y se le dio este nombre porque los que tomaban la droga sufrían
de delirios de heroísmo. El uso de la heroína
es todo menos heroico o divino. Los adictos a la heroína
tienen 30 veces más probabilidades de sufrir enfermedades
y muerte que el resto de la población:
- 5% Suicidio.
- 15% Sobredosis.
- 15% Accidentes.
- 30% Asesinato.
- 35% Enfermedad.
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UN CIRCULO VICIOSO

En la década de 1850, la adicción al opio en los
Estados Unidos se "resolvió" con un substituto
"no-adictivo"-la morfina-, que pronto se convirtió
en un mayor problema de lo que había sido la adicción
al opio. El siguiente substituto "no-adictivo" fue
la heroína, que era más adictiva y más
destructiva que la morfina. En 1920 se prohibieron en los E.E.U.U.
todas las drogas derivadas del opio en vista de una plaga de
adicción a la heroína.

El sustituto "no-adictivo" de la heroína fue
la "Adolfina" (Desarrollada en Alemania en la década
de 1940), que rápidamente se empezó a usar como
tratamiento para la adicción. Más tarde renombrada
como metadona, probó ser incluso más adictiva
que la heroína. Es mucho más difícil sacar
a alguien del consumo de la metadona que escapar de las garras
de la heroína. La adicción a las drogas no se
resuelve simplemente tomando otra droga. Se resuelve no teniendo
que tomar ya nunca más drogas. O no empezando nunca a
tomar drogas por principio de cuentas.
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